Alejandro Magno

El joven rey que cambió los mapas

Imagina tener 20 años y convertirte en rey. Ahora imagina que, en lugar de quedarte en tu reino, reúnes un ejército y comienzas a avanzar hacia uno de los imperios más poderosos de la Tierra. Eso fue lo que hizo Alejandro Magno.

En poco más de una década, recorrió miles de kilómetros, derrotó a grandes ejércitos y extendió su dominio desde Grecia hasta la India. Sus campañas cambiaron fronteras y pusieron en contacto culturas que hasta entonces estaban separadas por enormes distancias.[1]

Un rey de 20 años

Alejandro nació en 356 a. C. en Pela, capital del antiguo reino de Macedonia. Era hijo de Filipo II, uno de los grandes reyes y militares de su época.[1]

Su educación también fue extraordinaria. Durante parte de su juventud recibió enseñanzas de Aristóteles, uno de los filósofos más importantes de la Antigüedad.[2]

En 336 a. C., Filipo II fue asesinado y Alejandro, con solo 20 años, se convirtió en rey.[1] Su posición era peligrosa. Algunas ciudades griegas intentaron aprovechar la muerte de Filipo para rebelarse, pero Alejandro actuó rápidamente y consolidó su autoridad.[1] Después miró hacia el este.

El gran enemigo: Persia

Al otro lado del mar Egeo se encontraba el Imperio persa, una enorme potencia que controlaba territorios desde Asia Menor hasta Egipto y mucho más allá.[3] Alejandro comenzó su gran campaña contra Persia en 334 a. C. Cruzó el Helesponto, el estrecho que hoy conocemos como Dardanelos, y entró en Asia con su ejército.[1]

Su primer gran enfrentamiento fue la batalla del río Gránico. Alejandro consiguió la victoria y abrió el camino hacia Asia Menor.[1] Pero aquello era solo el principio.

Una batalla que cambió el rumbo

En 333 a. C., Alejandro se enfrentó al rey persa Darío III en la batalla de Issos.[1] El ejército persa era enorme, pero Alejandro consiguió derrotarlo. Darío huyó y dejó atrás a su familia, que fue capturada por los macedonios. Alejandro, según las fuentes antiguas, trató a la familia real persa con respeto.[4]

Después de Issos, Alejandro continuó hacia el sur. Conquistó ciudades de la costa mediterránea y llegó hasta Egipto.

El faraón que venía de Macedonia

En Egipto, Alejandro fue recibido como liberador frente al dominio persa y fue reconocido como faraón.[5] Allí fundó una ciudad que llevaría su nombre: Alejandría. La ciudad estaba situada junto al Mediterráneo, en una posición estratégica. Con el tiempo se convertiría en uno de los grandes centros culturales y comerciales del mundo antiguo.[5]

Alejandro también visitó el famoso oráculo de Amón en el oasis de Siwa. La experiencia contribuyó a reforzar su imagen como gobernante elegido por los dioses.[4] Pero no permaneció mucho tiempo en Egipto. Su objetivo seguía siendo Persia.

La batalla que decidió un imperio

En 331 a. C., Alejandro y Darío III volvieron a enfrentarse. Esta vez fue en Gaugamela, en la actual Irak.[1] La batalla fue decisiva. El ejército persa era superior en número, pero Alejandro utilizó movimientos de caballería y maniobras cuidadosamente coordinadas para abrir una brecha en las líneas enemigas.[4] Darío volvió a escapar.

Después de Gaugamela, Alejandro entró en Babilonia y posteriormente ocupó ciudades importantes del Imperio persa, entre ellas Susa y Persépolis.[1] El enorme imperio que había parecido casi imposible de conquistar estaba cayendo bajo su control.

Hasta el fin del mundo conocido

Pero Alejandro no se detuvo. Continuó hacia Asia Central, atravesando territorios difíciles y enfrentándose a una resistencia cada vez mayor.[1] Fundó nuevas ciudades y estableció asentamientos en diferentes regiones. También incorporó soldados y administradores locales a su enorme estructura imperial.[6]

Su ejército siguió avanzando hacia el este. En 326 a. C., Alejandro cruzó el río Indo y se enfrentó al rey Poros en la batalla del Hidaspes.[1] Fue una batalla especialmente difícil. El ejército de Poros utilizaba incluso elefantes de guerra, animales que los macedonios no estaban acostumbrados a encontrar en sus campañas anteriores.[4]

Alejandro volvió a ganar. Y quiso continuar.

Cuando los soldados dijeron basta

Pero esta vez sus soldados no estaban dispuestos a seguir. Llevaban años lejos de sus hogares. Habían recorrido miles de kilómetros y participado en numerosas batallas. Cuando Alejandro quiso continuar hacia el este, sus tropas se negaron a avanzar más allá del río Hífasís, en la región del actual río Beas.[7]

Alejandro tuvo que aceptar su decisión. El ejército comenzó entonces el largo camino de regreso. Aquello demuestra algo importante: incluso el conquistador que parecía no tener límites tenía un límite que no podía superar.

Un imperio gigantesco

Cuando terminó su campaña, el dominio de Alejandro se extendía desde Grecia y Egipto hasta Asia Central y el noroeste del subcontinente indio.[1]

Pero su conquista no significó simplemente dibujar nuevas fronteras. Durante sus campañas, griegos y macedonios entraron en contacto con pueblos de Egipto, Persia, Asia Central y la India. Se fundaron ciudades, se mezclaron tradiciones y el griego se convirtió en una lengua muy importante en amplias zonas del Mediterráneo oriental y Asia.[6]

Después de Alejandro, ese mundo mezclado recibió el nombre de mundo helenístico. Su influencia duraría siglos.

El mapa después de Alejandro

Alejandro murió en Babilonia en 323 a. C., cuando tenía solamente 32 años.[1] Su imperio no permaneció unido. Sus generales lucharon por el control de sus territorios y acabaron dividiéndolos en diferentes reinos.[6]

Sin embargo, algo había cambiado para siempre. Las rutas entre Grecia, Egipto y Asia eran ahora más importantes. Las ciudades fundadas durante sus campañas conectaban regiones lejanas. Las ideas, las lenguas, las mercancías y las costumbres podían viajar por un espacio mucho mayor.

Alejandro no dibujó personalmente todos esos mapas. Pero sus campañas hicieron que los mapas tuvieran que ser redibujados.

Fuentes:

  1. Vida de Alejandro, campañas militares, conquistas y muerte en Babilonia — https://www.britannica.com/biography/Alexander-the-Great
  2. Educación de Alejandro y relación con Aristóteles — https://www.worldhistory.org/Alexander_the_Great/
  3. Extensión y organización del Imperio persa — https://www.britannica.com/place/ancient-Iran
  4. Campañas de Alejandro, Issos, Gaugamela, Persia y relaciones con las poblaciones conquistadas — https://www.worldhistory.org/Alexander_the_Great/
  5. Alejandro en Egipto y fundación de Alejandría — https://www.britannica.com/biography/Alexander-the-Great
  6. Expansión cultural y formación del mundo helenístico después de Alejandro — https://www.metmuseum.org/toah/hd/haht/hd_haht.htm
  7. Motín del ejército en el río Hífasís y final de la expansión hacia la India — https://www.livius.org/articles/person/alexander-the-great/alexander-3.20/

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Continente:
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