Lençóis Maranhenses

El desierto donde llueve y aparecen miles de lagunas

Imagina caminar por un desierto. Arena blanca hasta donde alcanza la vista. Dunas enormes que cambian de forma con el viento.

Pero de repente, entre una duna y otra, aparece una laguna de agua cristalina. Y después otra. Y otra más. Parece imposible. Pero este extraño paisaje existe en Brasil. Son los Lençóis Maranhenses, un lugar donde un desierto de arena se llena de agua durante una parte del año y parece transformarse en otro planeta.

Un desierto que no parece un desierto

Los Lençóis Maranhenses se encuentran en el estado de Maranhão, en el nordeste de Brasil. Desde lejos parecen un gigantesco desierto blanco. Pero hay una diferencia fundamental. Aquí llueve muchísimo.

Durante la temporada de lluvias, el agua se acumula entre las dunas y forma miles de lagunas temporales. Durante unos meses, el paisaje cambia por completo. Donde antes había solamente arena aparecen enormes piscinas naturales de agua dulce.

¿Cómo se forman las lagunas?

El secreto está en la forma del terreno. Los Lençóis Maranhenses están cubiertos por enormes dunas de arena. Cuando llega la temporada de lluvias, el agua cae sobre la superficie y se filtra hacia el subsuelo. Pero una parte queda atrapada entre las dunas.

Así empiezan a formarse las lagunas. Algunas son pequeñas. Otras pueden alcanzar grandes dimensiones. Y como las dunas siguen moviéndose, el paisaje nunca permanece exactamente igual. Es un desierto que cambia cada año.

Arena y agua

Lo más extraño es el contraste. La arena es blanca y brillante. El agua puede ser azulada o verdosa. Y entre ambas no aparece prácticamente nada que recuerde al ser humano. No hay carreteras atravesando las dunas. No hay grandes edificios.

Solo ondulaciones de arena y lagunas que parecen colocadas allí por alguien. Desde el aire, el paisaje resulta todavía más sorprendente. Parece una enorme sábana blanca salpicada de cientos o miles de manchas de agua.

¿Es realmente un desierto?

Aquí hay una pequeña sorpresa. Aunque popularmente se hable de los Lençóis Maranhenses como un desierto, no es un desierto en el sentido climático tradicional. Recibe demasiada lluvia para ser considerado un desierto verdadero.

Y precisamente eso es lo que lo hace tan especial. Es un paisaje de dunas que recibe abundantes precipitaciones y que, gracias a ellas, se llena periódicamente de agua. Un lugar que parece un desierto, pero se comporta como algo completamente diferente.

Un paisaje que desaparece

Las lagunas no están allí para siempre. Cuando termina la temporada de lluvias y aumenta la evaporación, muchas comienzan a reducirse. Algunas desaparecen completamente.

Las dunas vuelven a dominar el paisaje. Después llega otra temporada de lluvias… Y las lagunas vuelven a aparecer. Es como si el paisaje tuviera su propio calendario.

Cada año, los Lençóis Maranhenses se transforman.

¿Qué animales viven allí?

Aunque a primera vista parezca un lugar demasiado extremo para la vida, existen animales y plantas adaptados a este ambiente.

Durante la temporada de lluvias, las lagunas temporales pueden albergar peces y otros organismos. Algunas especies han desarrollado estrategias sorprendentes para sobrevivir a los cambios del paisaje. Peces y pequeños crustáceos de las lagunas temporales ponen huevos que soportan la arena seca y caliente durante meses. Estos huevos eclosionan con rapidez cuando las lluvias llenan de nuevo el paisaje. Anfibios y reptiles como la rana Pleurodma se entierran bajo la arena o cavan huecos durante la época seca. Así logran protegerse de las altas temperaturas y de la falta de agua.

La vida aparece cuando llega el agua y se adapta cuando vuelve la sequía. Incluso un paisaje que parece vacío está lleno de vida.

Un paisaje que nunca es exactamente igual

El viento mueve constantemente la arena. Las dunas avanzan lentamente. Las lluvias llenan unas lagunas mientras otras desaparecen. Por eso los Lençóis Maranhenses no son un paisaje congelado en el tiempo. Es un lugar que está continuamente cambiando. La misma laguna puede tener una forma diferente al año siguiente. Y una duna que hoy parece enorme puede desplazarse poco a poco con el paso del tiempo.

De otro planeta

Los Lençóis Maranhenses pertenecen a la categoría De otro planeta porque parecen combinar dos paisajes que no deberían existir juntos. Un desierto de arena y miles de lagunas de agua dulce: dunas blancas, agua cristalina, cielo azul y un paisaje que cambia con las estaciones.

Quizá lo más increíble sea que no estamos viendo una rareza creada por seres humanos ni un escenario de ciencia ficción. La propia naturaleza creó un desierto que se llena de agua cada año. Y durante unos meses, el nordeste de Brasil parece tener su propio planeta de arena y lagunas.

Localización de Lençóis Maranhenses

Un país nuevo cada 10 días

Recíbelo antes que nadie

Cada 10 días, un país nuevo en tu email.
Gratis. Sin spam.

Próximo país Bandera de Finlandia Finlandia