Monte Roraima

La montaña que parece sacada de otro planeta

En el corazón de Sudamérica existe una montaña que parece no pertenecer a la Tierra. Sus paredes son casi verticales. Enormes nubes suelen rodear su cima. Y arriba, en lugar de encontrar una cumbre puntiaguda, aparece una gigantesca meseta de roca que parece una fortaleza perdida sobre las nubes.

Es el Monte Roraima, una de las montañas más extraordinarias y uno de los paisajes más extraños de Sudamérica. Parece la cima de otro planeta.

Una montaña con la cima cortada

El Roraima pertenece a una formación conocida como tepuy. Los tepuyes son enormes mesetas de roca con paredes escarpadas que se elevan sobre el paisaje. El Roraima alcanza unos 2.800 metros de altura, pero lo más sorprendente no es su altura. Es su forma.

Mientras la mayoría de las montañas terminan en una cima, el Roraima parece haber sido cortado con una gigantesca herramienta. Arriba hay una enorme superficie rocosa, llena de grietas, cuevas, cascadas y extrañas formaciones. Una montaña que parece una mesa gigantesca.

Una roca antiquísima

Las rocas del Roraima forman parte de una de las formaciones geológicas más antiguas de la Tierra. Han resistido durante miles de millones de años mientras el paisaje que las rodeaba cambiaba. El viento, el agua y la erosión fueron desgastando lentamente la roca.

Pero algunas zonas resistieron mejor que otras. Con el paso de millones de años, las paredes verticales y la enorme meseta quedaron aisladas del terreno que las rodeaba. El resultado es un paisaje que parece imposible.

Un mundo encima de las nubes

Subir al Roraima significa entrar poco a poco en un mundo diferente. Primero aparecen los bosques. Después, la vegetación cambia. Finalmente se alcanza la enorme meseta superior.

Allí el paisaje puede estar cubierto de niebla y nubes. Hay rocas negras, charcos, pequeños ríos y cascadas que desaparecen por los bordes de la montaña.

En algunos momentos, las nubes quedan por debajo de la cima. Es como caminar sobre una isla flotando en el cielo.

Una montaña llena de agua

El Roraima recibe enormes cantidades de lluvia. El agua se acumula entre las rocas y encuentra caminos para atravesar la meseta. Por eso existen numerosos arroyos, pozas y cascadas.

En algunos lugares, el agua cae directamente desde los bordes del tepuy. Desde abajo, las cascadas parecen salir de las nubes. Y desde arriba, puedes contemplar cómo el agua desaparece hacia el vacío.

Animales que no viven en ningún otro lugar

El aislamiento del Roraima también ha tenido consecuencias para sus habitantes. Algunas especies de plantas y animales evolucionaron separadas durante muchísimo tiempo de las poblaciones que vivían en las tierras bajas.

Existen especies endémicas que solo se encuentran en determinados tepuyes. Entre ellas hay pequeñas ranas adaptadas a este ambiente. Una de las más famosas es la Oreophrynella quelchii, conocida como sapito del Roraima. No puede saltar como muchas otras ranas. Su mundo es este extraño paisaje de roca, lluvia y niebla.

Un paisaje que inspiró una novela

El aspecto del Roraima es tan extraordinario que inspiró al escritor Arthur Conan Doyle para imaginar su novela El mundo perdido. En la historia, una expedición llega a una meseta aislada donde sobreviven criaturas prehistóricas.

La historia es ficción. Pero la idea tiene una base muy real: los tepuyes son auténticas islas ecológicas separadas del mundo que las rodea. Durante millones de años, la vida que quedó aislada en sus cimas tuvo oportunidades para evolucionar de manera diferente.

Una aventura para llegar a la cima

El Roraima no es una montaña que puedas visitar simplemente aparcando el coche. Llegar hasta su cima requiere una expedición a pie y varios días de recorrido. El camino atraviesa bosques, ríos y terrenos cada vez más difíciles. Después aparece la enorme pared del tepuy. Y finalmente llega la subida hasta la meseta.

Arriba, el paisaje cambia completamente. No hay una cumbre tradicional. Hay kilómetros de roca, niebla, agua y formaciones que parecen esculturas naturales. Es como llegar a otro mundo después de varios días caminando.

¿De dónde salió el nombre Roraima?

El nombre tiene raíces indígenas y proviene de la unión de roroi (que significa verde-azulado) e ima (que significa grande o de gran tamaño). Es decir, Roraima significa «el gran verde-azulado».

Para los pueblos indígenas de la zona, los tepuyes no son simplemente montañas. Forman parte de un paisaje lleno de historias y significados. La enorme silueta del Roraima domina el territorio desde lejos y ha sido una presencia importante para las comunidades que conocen estas tierras desde mucho antes de la llegada de los exploradores europeos.

De otro planeta

El Monte Roraima pertenece a la categoría De otro planeta porque reúne características que parecen pertenecer a un mundo imaginario: una montaña con paredes verticales, una cima completamente plana, nubes rodeando la meseta, cascadas que caen desde las alturas, plantas y animales únicos y rocas que llevan miles de millones de años formando parte de la historia de nuestro planeta.

No hace falta viajar hasta Marte para encontrar un paisaje alienígena. A veces basta con subir hasta la cima de una montaña que parece una isla perdida sobre las nubes.

Localización de Monte Roraima

Venezuela

Mapa de Venezuela
Bandera de Venezuela

Continente:
América

Brasil

Mapa de Brasil
Bandera de Brasil

Continente:
América

Monte Roraima se localiza en 3 paises ( Brasil , Guyana y Venezuela ), pero todavía no hemos estudiado todos ellos...

Vuelve en unas semanas y es posible que ya estén todos aquí.

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