Mariposa Monarca
Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca: El bosque donde los árboles desaparecen bajo millones de mariposas.
Cada invierno ocurre uno de los espectáculos naturales más sorprendentes del planeta. En las montañas del centro de México, millones de mariposas monarca llegan después de un viaje increíble y cubren por completo los árboles. Desde lejos parece que los troncos y las ramas se han vuelto de color naranja.
Cuando el sol calienta el bosque, todas levantan el vuelo al mismo tiempo. Durante unos segundos, el aire se llena de miles y miles de alas moviéndose a la vez. Es una imagen tan espectacular que parece sacada de una película.
Un viaje de miles de kilómetros
La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca se encuentra entre los estados mexicanos de Michoacán y Estado de México. Allí crecen grandes bosques de oyameles, unos árboles muy altos que ofrecen el refugio perfecto para las mariposas durante el invierno.
Lo más sorprendente es que las mariposas no nacen allí. Cada otoño emprenden un viaje de hasta 4.000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos. Son insectos muy pequeños, pero recorren una distancia enorme para escapar del frío.
Cuando llegan a México encuentran un clima suave que les permite sobrevivir hasta la primavera. Entonces emprenden el viaje de regreso hacia el norte, donde pondrán sus huevos para que nazca una nueva generación.
Un bosque cubierto de color
Durante los meses de invierno, millones de mariposas se agrupan unas junto a otras sobre los troncos y las ramas. Se colocan tan juntas que, en algunos lugares, casi no se puede ver la corteza de los árboles.
Al principio parecen hojas secas de color marrón anaranjado. Pero cuando sale el sol y la temperatura aumenta, empiezan a mover las alas y levantan el vuelo. De repente, todo el bosque parece cobrar vida.
Escuchar el suave sonido de millones de alas moviéndose al mismo tiempo es una experiencia difícil de olvidar. Es uno de esos espectáculos que solo la naturaleza puede crear.
Un misterio que sorprendió a los científicos
Durante mucho tiempo nadie sabía adónde desaparecían las mariposas monarca cuando llegaba el invierno. Cada año abandonaban Norteamérica y nadie conseguía seguir su rastro.
No fue hasta 1975 cuando unos investigadores descubrieron los bosques donde pasaban esos meses. El hallazgo sorprendió al mundo. Millones de mariposas llevaban siglos reuniéndose en las mismas montañas sin que casi nadie lo supiera.
Hoy los científicos siguen estudiando cómo consiguen orientarse durante un viaje tan largo. Lo más curioso es que las mariposas que llegan a México nunca han hecho ese recorrido antes. Aun así, encuentran el mismo lugar donde estuvieron sus antepasados.
Un refugio muy especial
Los bosques de oyamel son fundamentales para la supervivencia de las mariposas. Sus ramas las protegen del viento, de la lluvia y de las bajas temperaturas durante el invierno. Si estos árboles desaparecieran, las mariposas tendrían muchas más dificultades para completar su migración.
Por eso la reserva está protegida y muchas personas trabajan para conservar este ecosistema. También es importante evitar molestar a las mariposas cuando descansan, ya que necesitan ahorrar energía para continuar su viaje en primavera.
Un tesoro natural único
La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca fue declarada Patrimonio de la Humanidad porque alberga uno de los fenómenos migratorios más impresionantes del planeta. Muy pocos lugares permiten contemplar a millones de animales reunidos en un espacio tan pequeño.
Este bosque demuestra que incluso un insecto tan ligero como una mariposa puede realizar una de las mayores migraciones de la naturaleza. Ver los árboles completamente cubiertos de alas naranjas es una imagen que parece imposible, pero ocurre todos los años en México. Por eso este lugar es uno de los grandes tesoros naturales del mundo y un espectáculo que nunca deja de sorprender.