Bahía de Fundy
El campeón mundial de las mareas
Imagina llegar a una costa y encontrar el mar en un lugar. Unas horas después, volver al mismo sitio y descubrir que el agua ha desaparecido.
No es magia. Es la Bahía de Fundy, entre las provincias canadienses de Nuevo Brunswick y Nueva Escocia, famosa por tener las mareas más altas del mundo. Aquí, el nivel del mar puede subir y bajar hasta 16 metros.
Un mar que sube y baja
Las mareas son el movimiento periódico del océano provocado principalmente por la atracción gravitatoria de la Luna y, en menor medida, del Sol.
Dos veces al día aproximadamente, el agua avanza hacia la costa. Después retrocede.
Pero en la Bahía de Fundy este fenómeno alcanza una escala excepcional. En algunas zonas, la diferencia entre la marea baja y la marea alta puede superar los 15 metros y, en condiciones concretas, acercarse a los 16 metros. Eso significa que el nivel del agua puede cambiar tanto como la altura de un edificio de varios pisos.
¿Por qué son tan grandes?
La forma de la bahía tiene mucho que ver. Fundy es larga, estrecha y se va haciendo más pequeña hacia el interior. Cuando la enorme masa de agua del Atlántico entra en la bahía, la forma de este espacio favorece que el movimiento de las mareas se amplifique.
Además, el tiempo que tarda el agua en recorrer la bahía coincide de manera aproximada con el ritmo de las mareas del Atlántico. El resultado es extraordinario: la propia forma de la costa ayuda a aumentar el movimiento del mar.
Un paisaje que cambia cada pocas horas
La mejor manera de comprender Fundy es observarla durante varias horas. Con la marea baja pueden aparecer enormes extensiones de barro, rocas y fondo marino. Lugares que unas horas antes estaban cubiertos por el océano quedan completamente expuestos.
Después el agua comienza a regresar. Primero lentamente. Luego, poco a poco, la bahía vuelve a llenarse. Y donde antes había tierra aparece de nuevo el mar.
Las rocas de Hopewell
Uno de los lugares más famosos de la bahía es Hopewell Rocks.
Allí, la erosión y las mareas han creado enormes formaciones rocosas conocidas como flowerpot rocks, o rocas en forma de maceta. Sus partes inferiores han sido erosionadas por el agua, mientras que los árboles crecen sobre la parte superior.
Cuando baja la marea, se puede caminar por el fondo de la bahía entre estas gigantescas formaciones. Cuando vuelve a subir, quedan rodeadas de agua. El mismo paisaje parece completamente diferente dependiendo de la hora.
Un lugar lleno de vida
Las mareas no solo cambian el paisaje. También crean un ecosistema extraordinario.
Las aguas de Fundy son ricas en nutrientes y alimentan una gran variedad de animales marinos. La bahía es además un importante lugar de alimentación para diferentes especies de aves y mamíferos marinos. Y durante determinadas épocas del año pueden observarse ballenas en sus aguas.
El enorme movimiento de las mareas ayuda a mezclar las aguas y transportar nutrientes por toda la bahía.
La fuerza de una marea
El movimiento del agua es tan impresionante que también ha despertado el interés por aprovechar la energía de las mareas. Durante años se han estudiado diferentes formas de convertir ese movimiento periódico del océano en electricidad.
La idea resulta fascinante: utilizar la subida y bajada del mar como una gigantesca fuente de energía que funciona siguiendo el ritmo de la Luna.
Un campeón mundial
La Bahía de Fundy pertenece a la categoría Campeón mundial porque alberga las mareas más altas del planeta.
Pero su récord es todavía más sorprendente cuando lo ves con tus propios ojos. Una playa puede desaparecer bajo el océano y reaparecer unas horas después. Unas rocas pueden estar rodeadas de agua y, poco después, quedar completamente al descubierto. En Fundy, el paisaje no permanece quieto: dos veces al día, el océano entero parece cambiar de lugar.