Setenil de las Bodegas
Hay pueblos construidos junto a un río, otros sobre una montaña y algunos junto al mar. Pero Setenil de las Bodegas es diferente. En este pequeño pueblo de Andalucía, muchas casas están construidas directamente bajo enormes rocas, como si la montaña las abrazara.
Por eso forma parte de la categoría Ciudades imposibles. Su forma de construirse es tan especial que sería muy difícil encontrar otro lugar igual.
Un pueblo entre las rocas
Setenil de las Bodegas se encuentra en la provincia de Cádiz, en el sur de España. Está rodeado de montañas y el río Guadalporcún atraviesa el pueblo desde hace miles de años.
Con el paso del tiempo, el agua fue desgastando la roca y creó cuevas y grandes salientes naturales. Cuando las personas llegaron a vivir allí, aprovecharon esos espacios para construir sus casas. En lugar de levantar edificios completamente nuevos, utilizaron la propia montaña como parte de las viviendas. En muchos casos, la roca hace de techo y también protege parte de las paredes.
Calles muy sorprendentes
Pasear por Setenil es una experiencia muy curiosa. Algunas calles pasan justo por debajo de enormes bloques de piedra que parecen estar suspendidos sobre las casas. Al mirar hacia arriba, da la impresión de que la montaña está flotando sobre los tejados. Sin embargo, esas rocas llevan allí miles de años y forman parte del paisaje natural.
Las calles más famosas son Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra. En ellas se encuentran restaurantes, tiendas y viviendas que aprovechan la protección de la roca.
Casas frescas todo el año
Vivir dentro de la roca tiene una ventaja muy importante. La piedra mantiene una temperatura bastante estable durante todo el año. En verano, cuando hace mucho calor, el interior de las casas permanece fresco. En invierno, la roca ayuda a conservar el calor, haciendo que las viviendas sean más cómodas. Hace siglos, esta característica resultaba muy útil porque no existían el aire acondicionado ni la calefacción moderna.
¿De dónde viene su nombre?
El nombre de Setenil tiene una historia muy antigua. Se cree que procede de una expresión en latín relacionada con los numerosos intentos de conquistar la antigua fortaleza que protegía el pueblo.
La segunda parte del nombre, «de las Bodegas», recuerda que muchas cuevas naturales se utilizaban para guardar vino y otros alimentos. Gracias a la temperatura constante del interior de la roca, eran lugares perfectos para conservarlos. Todavía hoy pueden verse antiguas cuevas que durante muchos años sirvieron como bodegas.
Una ciudad imposible
Lo que hace único a Setenil no es solo que tenga casas dentro de la roca. Lo realmente especial es que todo el pueblo se adaptó a un paisaje creado por la naturaleza. Las viviendas, las calles y los comercios fueron construyéndose poco a poco aprovechando las formas del cañón. En lugar de cambiar el terreno, fueron las personas quienes adaptaron sus construcciones al lugar.
Esta combinación de naturaleza y arquitectura es muy poco frecuente en el mundo.
¿Se podría construir otro igual?
Levantar hoy un pueblo como Setenil sería casi imposible. Primero habría que encontrar un desfiladero con enormes rocas parecidas. Después sería necesario que un río hubiera moldeado ese paisaje durante miles de años.
Además, haría falta que durante siglos las personas desarrollaran la costumbre de construir sus casas utilizando la montaña como parte de ellas. No es algo que pueda hacerse de un día para otro. Por eso Setenil es un lugar tan especial. Su aspecto es el resultado de la naturaleza, la historia y el trabajo de muchas generaciones.
Un pueblo único en el mundo
Setenil de las Bodegas demuestra que las personas pueden convivir con la naturaleza de formas muy originales. Sus calles cubiertas por enormes rocas y sus casas integradas en la montaña crean un paisaje que sorprende a todos los visitantes.
Por esa mezcla tan extraordinaria entre geología, historia y arquitectura, Setenil merece formar parte de las Ciudades imposibles: lugares tan especiales que resulta casi imposible encontrar otro igual en cualquier parte del planeta.