Drumheller
El lugar donde el paisaje descubre dinosaurios
Imagina caminar por un paisaje de barrancos, colinas desnudas y rocas de colores. No parece un bosque canadiense. Tampoco parece el lugar donde esperarías encontrar dinosaurios. Pero bajo esas rocas se esconde uno de los mayores tesoros paleontológicos del planeta.
En los alrededores de Drumheller, en Alberta, la erosión ha ido retirando poco a poco las capas de roca que cubrían los restos de animales que vivieron allí hace millones de años. Por eso este lugar tiene un apodo perfecto: el paisaje que descubre dinosaurios.
Un paisaje extraño
Las Badlands de Alberta parecen un mundo de otro tiempo. El terreno está formado por barrancos, cañones, paredes de roca y pequeñas colinas que reciben el nombre de hoodoos.
¿Pero por qué tiene este aspecto? La respuesta está en la erosión. Durante millones de años, el agua, el viento, el hielo y los cambios de temperatura han ido desgastando las rocas. Las capas más blandas desaparecen con mayor rapidez, mientras que las más resistentes permanecen durante más tiempo. Así se forman los relieves irregulares que vemos hoy.
Y hay algo todavía más interesante. Al erosionarse las rocas, también quedan al descubierto los fósiles que estaban enterrados dentro de ellas.
Un cementerio de dinosaurios
Hace unos 75 millones de años, esta región era muy diferente. El clima era más cálido y el paisaje estaba cubierto por bosques, ríos y llanuras donde vivían enormes dinosaurios. Allí caminaron animales como Tyrannosaurus rex, Albertosaurus, Centrosaurus y muchos otros dinosaurios.
Cuando algunos morían, sus restos podían quedar enterrados por sedimentos. Con el paso del tiempo, esos huesos quedaron atrapados dentro de las rocas. Millones de años después, la erosión comenzó a revelar sus secretos.
Cuando una montaña desaparece
La búsqueda de fósiles aquí tiene algo fascinante. Los científicos no siempre tienen que excavar profundamente para encontrar huesos. A veces basta con observar una ladera. Un pequeño fragmento de hueso puede sobresalir de la roca. Y ese pequeño fragmento puede ser la pista que lleva hasta un esqueleto completo.
Es como si el paisaje estuviera enviando señales. Cada vez que la erosión elimina un poco de roca, puede aparecer una nueva pieza del pasado.
Uno de los grandes lugares de los dinosaurios
La región de Alberta es uno de los lugares más importantes del mundo para estudiar dinosaurios. En sus rocas se han encontrado cantidades extraordinarias de fósiles, incluyendo especies nuevas para la ciencia.
Uno de los lugares más famosos es el Dinosaur Provincial Park, al este de Drumheller, donde se han descubierto miles de fósiles. La cantidad y variedad de restos encontrados permiten a los científicos reconstruir cómo era este ecosistema hace millones de años.
El museo donde los dinosaurios cobran vida
En Drumheller se encuentra el Royal Tyrrell Museum, uno de los grandes museos de paleontología del mundo.
Su colección contiene una enorme cantidad de fósiles y esqueletos de dinosaurios. Pero el museo no solo muestra huesos. Los científicos estudian esos fósiles para intentar responder preguntas. ¿Cómo caminaban? ¿Qué comían? ¿Cómo crecían? ¿Por qué desaparecieron?
Cada hueso puede proporcionar una pequeña pista sobre un mundo que desapareció hace millones de años.
Un viaje al pasado
Visitar las Badlands es como caminar por las páginas de un gigantesco libro. Las páginas son las capas de roca. Los capítulos son las diferentes épocas geológicas. Y los fósiles son las pistas que nos permiten reconstruir lo que ocurrió.
Lo extraordinario es que ese libro no está completamente enterrado. La erosión lo está abriendo delante de nosotros.
Tesoro natural
Drumheller y las Badlands pertenecen a la categoría Tesoro natural porque combinan un paisaje espectacular con uno de los grandes tesoros científicos de nuestro planeta.
Aquí las rocas no son simplemente rocas. Dentro de ellas están escondidos restos de animales que caminaron por la Tierra mucho antes de que existieran los seres humanos. Y mientras el viento y el agua continúan erosionando lentamente el paisaje, quizá estén dejando al descubierto el próximo gran descubrimiento.
En Drumheller, para encontrar un dinosaurio, a veces solo hay que esperar a que la montaña revele un poco más de su secreto.